Después de probar la saga de The Last Stand (TLS, en adelante), uno quiere más escabechinas de zombis, por lo que rebusco en ArmorGames.com para intentar encontrar algún jueguecillo arcade y mínimamente decente… ¡¡y vaya si lo he encontrado!! Days 2 Die es, al igual que la saga de TLS, un sencillísimo aunque adictivo juego arcade ambientado en un apocalipsis zombi, y en mi opinión, superando las expectativas que tenía puestas en él en un principio: grata sorpresa.

“Se está extendiendo… Estoy atrapada… Debo sobrevivir…”
De esta manera puede resumirse la ambientación de Days 2 Die: La plaga de muertos vivientes se extiende incontenible por doquier, dejando a la protagonista atrapada en su casa y rodeada por cadáveres andantes… El juego comienza en este punto, en el único nivel desbloqueado por el momento; la propia casa, ‘Home Sweet Home’.
Nuestro ansiado objetivo será alcanzar, sanos y salvos, el Puerto, desde donde poder partir en busca de un mundo mejor… ¡y sin zombis que quieran despedazarte!

Y a partir de aquí es donde adquirimos el control sobre el personaje, en el escenario de su propia casa, y armada tan sólo con una básica Beretta de 9mm y unos cuantos cargadores para defenderse de los zombis que han logrado entrar en su domicilio.

Los mandos son, como era de esperar, de gran sencillez: movimiento con el típico AWSD (izquierda, subir escaleras, bajar escaleras, derecha) y ejecutando saltos pulsando la barra espaciadora, mientras apuntamos con el ratón hacia el objetivo (aparece un pequeño punto de mira de color amarillo) y le vaciamos el cargador pulsando incansablemete el botón izquierdo.
La selección de armamento se realiza a través de las teclas 1,2,3 y 4, mientras que deberemos utilizar la tecla R para recargar a voluntad en lugar de esperar a la recarga automática al terminar el cargador.
Nuestro objetivo en cada pantalla será detener el avance de la horda zombi durante 1 minuto y medio, utilizando todos los medios de que dispongamos a nuestro alcance. Alcanzado el tiempo predeterminado, la entrada de nuevos zombis se detendrá, con lo que deberemos acabar con todos los muertos vivientes que queden en pie por el lugar para dar por finalizada la pantalla.


Después de resistir cada horda, podremos acceder a una tienda en la que poder adquirir nuevas herramientas con el dinero conseguido eliminando cadáveres andantes. Desde un amplio arsenal de armas de fuego hasta la contratación de mercenarios a sueldo, pasando por armas de mano para el cuerpo a cuerpo y algunos explosivos, además de hacernos con la munición adecuada para nuestras armas.

Después de hacer la compra con todo lo que necesitemos (¡no hay que olvidar la munición!), pasaremos directamente a la pantalla de inventario, donde nos equiparemos con todo aquello que pueda sernos útil a la hora de hacer frente a la horda zombi que nos entrará por doquier, sedienta de sangre y vísceras.
Desde el inventario deberemos decidir que arma de fuego utilizar como primaria (correspondiente a la tecla ’1′ durante el juego), cual como secundaria (tecla ’2′) y definir un arma para la lucha cuerpo a cuerpo (tecla ’3′) de entre las tres disponibles para ello, además de escoger entre granadas o dinamita como explosivos (tecla ’4′).

Posteriormente a equiparnos para hacer frente al peligro, tendremos la pantalla disponible para reconocer el terreno y planificar en cierta manera la defensa. Cada escenario tiene una duración de 4 días, tras los cuales, si hemos logrado sobrevivir y así lo deseamos, avanzaremos hasta el siguiente nivel. Los escenarios se hacen más extensos según nos desplazamos de uno al siguiente, con lo cual es altamente recomendable utilizar la fase de planificación para explorar el terreno, detectar sus puntos fuertes y evitar los débiles.
Mientras nos encontremos en la planificación, podremos acceder simpre que queramos al inventario, pulsando la tecla ‘i’, para adaptar nuestro equipamiento según nos encontremos con una u otra situación.
Al contrario que en la saga TLS, el factor estratégico presente en Days 2 Die se ha reducido a su ínfima expresión: la disposición de barricadas.
Dispondremos de 4 tipos de barricada donde escoger, cada una de ellas con una cierta resistencia, basada en el daño que es capaz de aguantar, y un precio determinado a pagar con los fondos obtenidos a base de enviar a los muertes vivientes a su merecido descanso ‘in eternum’.

Una jaula, un mueble, una máquina de refrescos y un bloque de hormigón serán nuestros aliados a la hora de sobrevivir, y es que supondrán un retén para la horda de zombis, o incluso un punto elevado desde el que alejarse de sus extremidades. Tan sólo hay un detalle a tener en cuenta: hay un límite máximo de barricadas a poner.
Una vez hayamos comprado material, nos hayamos equipado y hayamos planificado la resistencia, sólo deberemos pulsar ‘Start’, prepararnos para la marabunta que se nos eche encima y esparcir por los suelos toda la masa cerebral y sangre infectada que podamos.
A medida que se complica la supervivencia, según avanzamos a través de los distintos niveles, aparecerán enemigos más resistentes que los zombis estándar que encontramos desde un comienzo, como pueden ser zombis corpulentos (muy resistentes al daño) u otros que nos lanzan hachas (daño a distancia).
Para ayudarnos en nuestra supervivencia dispondremos de los mercenarios, esos amigos del Sr. Dólar que se dignarán a echarnos un cable si somos capaces de pagar su contrato y satisfacer sus honorarios diarios.

Los mercenarios disponen de diferentes carcaterísticas y potencia de fuego, acorde con el precio que tendremos que pagar por ellos y sus servicios, definiendo así la cantidad de ayuda recibida.

Su control es sumamente sencillo, pasando el ratón sobre ellos aparecerá un icono sonriente que al ser clicado nos dará las dos sencillas órdenes que podemos darle al mercenario: ‘Stay’ (‘Quédate aquí’) o ‘Follow’ (‘Sígueme’).

Desde la pantalla de planificación podremos despedir (‘Fire’) en cualquier momento al mercenario siempre que lo deseamos… ¡si estamos seguros de que podemos llevar la situación por nosotros mismos!

Con toda esta metodología y nuestra propia habilidad al teclado y al ratón, decidiremos el devenir de la supervivencia de esta chica que se encontró, como quien no quiere la cosa, atrapada entre una marabunta de zombis y lanzada inexorablemente a batirse en duelo por su propia vida.
Por mi parte, y a pesar de utilizar diversas combinaciones, no he logrado llegar más allá del ‘Checkpoint’, aunque sin alcanzar a sobrevivir ni una sola pantalla…